¿Y después del NO, qué?

Confirmado: Mucho antes de octubre de 2008, los ciudadanos libres de este país habíamos advertido que la oposición partidaria de los inmorales trabajaba, codo a codo, con Evo; facilitándole el referendo para aprobar su nueva CPE. Además dijimos que el triunfo del NO, sí se diera, sería una tarea laureada por los propios ciudadanos, pero nunca una gloria de la oposición.

Dicho y hecho. Hemos visto cómo las fuerzas vivas de la ciudadanía, conformadas  por mujeres y hombres libres, de clase media y naturales de los centros urbanos (no rurales), han emprendido el deber moral de armonizar e inducir la campaña para el NO con el fin de persuadir a la mayor cantidad de conciudadanos indecisos e inconformes. Parece que los primeros resultados de este emprendimiento, estrictamente cívico, dan una amplia ventaja a esta opción sobre el SI. Religión de por medio, los prefectos de Beni, Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija, y también los movimientos civiles de los centros urbanos autonomistas, han emprendido igual tarea. Todo indica que el NO ganará en las ciudades.

Pero esta situación no le preocupa al gobierno. Los oficialistas están plenamente convencidos que el triunfo del SI estaba ya asegurado desde enero de 2008, mes en que iniciaron su campaña de socialización del proyecto de la CPE aprobada en Oruro. No obstante de los cuarteles, fugas y mucha sangre, ese proyecto fue sustituido en octubre de 2008, con un manojo de papeles rancios que retrotraen a nuestro país a unos escenarios en los que reaparecen las ilusiones socialistas propias de los ascendientes más remotos del incario. Ocurre que algunos políticos opositores en principio se alinearon y le dijeron “pedagógicamente” SI a este proyecto, ahora y con oportunismo se pasaron al NO. Los ciudadanos de clase media ya se dieron perfecta cuenta que esto responde a un plan nefasto ideado en Palacio Quemado. Ellos fingirán estar actuando junto con las fuerzas ciudadanas, contaminarán las entrañas de la campaña por el NO e intentarán conducirla a su derrota. Cuidado.

Evo Morales, gane o pierda el referendo, seguirá en el poder; y para eso necesitará del concurso, como siempre, de “sus opositores”.  En el caso del triunfo del NO, confirmamos la vigencia de la actual CPE de 2004 y sólo imponemos una desgracia para la clase política, ya que sus operadores tendrán que postergar sus apetitos y ejercicios eleccionarios para diciembre de 2010. Desafortunadamente el NO, carece de un plan tangible para ese “día después” y no tiene una visión a largo plazo, lo cual debilita cualquier acción futura. ¿Y ahora…?

En caso de que el SI pierda el referendo, tengan la seguridad que el gobierno se debilitará, pero mucho más la oposición “civico prefectural” porque desaparecerán sus principales temas de confabulación: la nueva CPE y las autonomías que estaban atadas a ella. Todo al cubo de basura. En este escenario el gobierno sí utilizará su “plan B”, que lo tiene muy bien diseñado de principio a fin. La derrota del SI es la mejor excusa para precipitar la revolución y la dictadura socialistas, de la misma forma como los Castro y los Guevara sometieron a Cuba durante más de 50 años y sin pausa, permitiendo a la democracia isleña dar sus últimos aleteos justo en los tres primeros años de gobierno comunista. Por coincidencia en Bolivia estamos soportando el tercer año de un gobierno similar, que sólo le falta ahogar al Poder Judicial para aniquilar definitivamente el Estado de Derecho y… listo. Estamos prisioneros del momento. Hay que despertar.

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