USAID and the opposition, to be or not to be

Hemos sabido que USAID ha dejado el Chapare después de muchos años de apoyar programas que promovían la iniciativa privada para alejar a la gente de la coca y de la cocaína.  Extraña la facilidad con la que ciertos funcionarios de gobierno, malagradecidos hasta el tuétano, han provocado y forzado esta huida; pese a que en el pasado reciente ellos se beneficiaron de los programas de perfeccionamiento profesional que alentaba este brazo gubernamental de Estados Unidos.

Pero lo que sorprende más es la reacción farsante de la oposición boliviana, o lo que queda de ella.  Primero con la cejas en alto y los ojos bien abiertos exclamaron su extrañeza por la partida de USAID. Luego con los hombros encogidos, como diciendo: “ellos se lo buscaron”, comenzaron a frotarse las manos para ver el modo de cómo podían hacer leña del árbol caído en el Chapare. Y se suponía que los de oposición eran los aliados de los norteamericanos.

Hagámonos esta pregunta: ¿Cuál es la principal misión de la oposición política? En política y en sana lógica, la oposición es el partido o el conjunto de partidos o de políticos que hacen esfuerzos sobrehumanos para impedir que el gobierno se desenfrene, hasta el extremo de agotarlo. Ahora en Bolivia la oposición está derretida entre unos cinco o seis líderes regionales, cuyo efecto influyente no va más allá de los muros de sus ciudades capitales. Es por esto que en el Chapare no existe poder opositor alguno que debilite el accionar del gobierno cocalero. Definitivamente no existe un elemento concentrador en el ámbito nacional que permita hacer frente al gobierno. PODEMOS y su líder Quiroga han entregado la noble espada y el estandarte al gobierno; y se conformaron con una simple honda para lanzar piedritas a Chávez; alentando de forma deliberada el esparcimiento de la tiranía en Bolivia.

Para que no quede duda, nos referimos a la misma oposición nacional que entregó con guantes blancos el referéndum revocatorio al gobierno para destrozar a los prefectos y todos los líderes regionales. Es la misma oposición que hace política y colabora con los personajes que están llevando adelante este abrupto cambio en la forma de desgobierno. Porque desgobierno ha existido siempre, pero nunca se había permitido que el bienestar, la legalidad y la felicidad del pueblo sean anulados en regresión geométrica.

No nos cansaremos de repetir que el gobierno está empujando una revolución irreversible, pero acompañada de un cuantioso derrame de sangre. Lo que pone perplejo a cualquiera es que toda la oposición y el gobierno están de acuerdo en que vale la pena.  Y esto se escucha muy seguido de la boca de los propios opositores de oficio, cuya sangre, como es obvio, no se expondrá en cualquier conflicto y menos correrá la desgracia de ser derramada. Nuestro país esta de picada; y cualquiera que pida el restablecimiento del orden, la ley y las libertades; corre el riesgo de ser reprimido por el gobierno y abucheado por la oposición, sí … por la oposición.

Entre tanto, USAID y el gobierno de Estados Unidos deberían revisar el perfil, la piel y los huesos de los que se dicen sus amigos.  Porque en estos tiempos sí vale mucho … ser o no ser.

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