Un izquierdista ganará las elecciones

Una égloga fue la que entonó el exdirigente del Conamaq Rafael Quispe tras firmar un pacto con el Frente Amplio de Samuel Doria Medina, y dijo: “Un indio va a sacar a otro indio”. Esta composición bucólica nos anuncia que Quispe pretende postular a la elección primaria del Frente y, como piensa ganarla, aspira a ser el candidato que enfrente a Evo Morales en las próximas elecciones. Esta falsa expectativa del líder campesino nos devuelve a la mediocridad en la que retozan nuestros políticos. Pero una cosa sí es cierta, sólo los izquierdistas, aunque sean indios, serán los privilegiados que se disputarán el voto ciudadano, arrinconando y condenando a los derechistas o centristas a contemplar, si van solos a los comicios, esa minúscula tajada del 5% de la torta electoral. Fue muy poderosa la campaña mediática que el gobierno desató para desprestigiar y anular a este sector político. Y de esta desventura ya se dieron cuenta Rubén Costas, Jorge Quiroga, Ernesto Suarez y otros; por eso es vital y urgente para ellos buscar alianzas.

Entonces, en el tablero electoral de 2014 sólo juega la izquierda y lo único que falta dilucidar es qué fichas izquierdistas tendrán posibilidades reales de obtener el mayor porcentaje que se acerque a la mitad más uno de votos. Si es así, lo que existen son tres opciones reales de bloques o frentes izquierdistas que se disputarán algo más del 80% del electorado boliviano y son: el bloque oficialista del masismo liderado por Evo Morales, el bloque de los exmasistas a la cabeza de Juan del Granado y el Frente Amplio de los antimasistas con Samuel Doria Medina. El común denominador es que estos tres frentes o grupos encumbran a un caudillo que ha participado activamente en la aprobación de la nueva  Constitución Política; además los tres cabecillas y sus aliados disfrutan del actual estado de cosas, con esos matices alegóricos que orientan sus conductas para mejorar el proceso de cambio, reconducirlo o profundizarlo.

No se debe olvidar que Juan del Granado participó diligentemente del primer gobierno masista, y como jefe único del MSM es el más receloso para formar alianzas que contaminen la entereza del proceso de cambio que ayudaron a materializar, lo que facilita la sintonía inevitable con los otros exmasistas, ahora denominados “librepensadores” que abandonaron el barco azul por desengaño y que ahora esperan en la orilla del puerto otro barco que les asegure un curul y también los devuelva al gobierno. Lo que llamó la atención de todos fue el acercamiento de Rubén Costas al líder izquierdista del Granado, que de una manera muy sutil ha dejado entrever que el proceso de cambio también gusta o beneficia a los cruceños más radicales.

En cambio el Frente Amplio es el que mayores frustraciones concentra, debido a que sinuosos operadores de todos los tintes, tanto de derecha y del centro, han decidido migrar, sin más, hacia la izquierda y la única opción que han encontrado es incrustarse en este frente para pervivir, aunque sea mezclados en una bolsa de gatos. Su principal desventaja es que concentra muchos caciques y cuenta con el voto de pocos indios. Así será imposible que un “indio saque a otro indio”.

error: El contenido textual de gonzalesyaksic.com está protegido en Bolivia por la Ley Nº 1322.