Gusanera

Este jueves pasado y en el Congreso de Sociología que se desarrolló en la Universidad Mayor de San Simón, el vicepresidente del Estado, Álvaro García, dijo que el partido de gobierno debe pasar por un proceso de depuración urgente dentro sus filas para hacer frente al “peguismo” y la “prebendalización”. Responsabilizó de este mal intestino a unos personajes con ideología distinta, que están buscando simplemente una pega en el Estado. Dijo que se impone una depuración sistemática para deshacerse del arribismo promovido por los movimientistas y manfredistas que han invadido la estructura del partido y que quieren volverse masistas.

Lo que no dijo el vicepresidente es que la depuración sistemática de todos los masistas de dudosa moralidad, para tener éxito debería también incluir la obligación de desvincularse de los grupos terroristas, como ETA el MRTK o las FARC; y desparasitarse de otros operadores cubanos, venezolanos e iraníes que triunfalmente campean en Palacio Quemado. Son exactamente esos personajes que han invadido la estructura del partido oficialista y se han puesto manos a la obra para diseñar y materializar el terror en Bolivia; y promover la sucesión de actos de violencia moral y física, que hemos vivido estos últimos años de gobierno.

Si de la lucha contra el prebendalismo se trata, los revolucionarios masistas genuinos deberían reconocer si personalmente ellos fueron tentados o no para saborear la miel del poder. Porque detrás de cada masista existe una sarta de historias con los famosos chavocheques, entre otras prebendas, que fueron mal utilizados, o desviados a algunas cuentas bancarias particulares. Son los mismos cheques que circularon en Bolivia para hacer obras de impacto social, pero que terminaron siendo el mejor instrumento para comprar lealtades, y asegurar la perpetuación en el poder de una dictadura comunitaria y plurinacional. Entonces, la purga no sólo alcanzará a los movimientistas incrustados en el MAS, sino también a una gran mayoría de masistas genuinos implicados en el tráfico inmoral de corruptas amistades.

En términos claros, nadie cree que el gobierno emprenda esta tarea de depurarse, porque no tiene los argumentos morales para hacerlo. Lo que sí es urgente es desparasitar y descontaminar a la oposición boliviana, de tal modo que se identifiquen nuevos actores y líderes nacionales, ahora opacados por la turbamulta de corruptos que, como dice el vicepresidente, quieren hacerse masistas. Esta tarea sí que ha de costar mucho tiempo, porque aún no se ha conocido al personaje que asuma ese liderazgo nacional de oposición que, por el momento, ha quedado vacante. Para llenar ese espacio.se requiere cumplir con un perfil básico de líder opositor que incluya reciedumbre, templanza de carácter y fortaleza en la acción; un personaje con agallas y audacia, muy respetuoso del Estado de Derecho y que se cobije en la ley, aunque duela. Mientras no se haga esto, Evo seguirá adelante, sin prisa y sin pausa, con o sin los ex manfredistas o los ex movimientistas.

A estas alturas de la historia, los líderes del gobierno no nos convencen con esos argumentos filosóficos y programas diseñados con ternura para depurarse intestinamente. Lo que tiene que hacer el gobierno, antes de purgarse, es restablecer el orden institucional, recuperar el Estado de Derecho y esparcir entre las bolivianas y los bolivianos la esperanza y la libertad; porque ya no queda duda de que la corrupción y sus parásitos proliferan cuando se anulan estos derechos y garantías.

error: El contenido textual de gonzalesyaksic.com está protegido en Bolivia por la Ley Nº 1322.