Extirpación terapéutica de las cabezas

Ha sorprendido la declaración pública de un senador de Podemos que pidió a la oposición “no perder el horizonte y en lugar de mirar la Presidencia, ver la Asamblea Legislativa que pretende ser copada totalmente por el gobierno para asegurar así su hegemonía”. Esta declaración no sólo confirma la desesperación que viven el partido Podemos y su precandidato Jorge Quiroga, que ha dejado de ser sujeto de preferencia electoral; sino que también descubre el individualista interés del senador por hacerse candidato para algún puesto en esa Asamblea.

El MAS ya está en marcha para llenar la mayor cantidad de curules en la nueva Asamblea Legislativa, porque ya tienen el candidato a la Presidencia que ganará las elecciones del 6 de diciembre próximo. La oposición, reconociendo esta realidad, ha renunciado expresamente a presidir el nuevo Estado Plurinacional, pero se ha propuesto concentrar todos sus esfuerzos para redescubrir a los dislocados personajes del pasado que, como siempre, serán los mismos aspirantes a diputados y senadores. Lo que resulta ilógico es ver la cantidad impresionante de celebridades del “new age” boliviano que quieren ser postulantes a la presidencia, a través de alianzas políticas y sociedades accidentales que se están formando al mejor estilo de los procesos electorales del pasado siglo XX, como si se tratara de una más de esas elecciones republicanas y democráticas; de esas que pasaron al olvido. Será por eso que en la tarea de identificar candidatos, la oposición desmenuzada ha creado esa regla ridícula, pero políticamente útil, que dice: “Si quieres ser diputado o senador primero tienes que presentar tu precandidatura para presidente; y así te conoceremos”;

La labor de inteligencia política del gobierno ahora consiste en identificar a las cabezas de esos partidos políticos de menudencia y dependiendo de su grado de influencia en la población votante, esos candidatos son objeto de un acoso incansable hasta lograr su desistimiento. Esta es la forma como procede el MAS en coordinación con sus sectores sociales para descabezar metódicamente a la oposición y así someter a los adversarios en las próximas elecciones. Son los juicios penales o administrativos por corrupción pública que se utilizan como bisturíes para extirpar esas cabezas opositoras con fines estrictamente terapéuticos; y así sanar en salud al partido de gobierno.

El Departamento de Pando se ha convertido en la sala de cirugía de alta complejidad, donde el MAS ya ha extirpado la cabeza de Leopoldo Fernández y ha anulado, también, a varios senadores opositores que pretendían reelegirse en su cargos. Es la mejor forma de salvaguardar la votación oficialista en este departamento, y hacer que las cosas cambien a su favor.

El gobierno no dejará que los opositores copen la Asamblea Plurinacional. Su objetivo es tomar todos los órganos del poder, y lo logrará evitando la instigación de este tipo de personajes opositores minoritarios que al arrancar un pedacito de influencia en las esferas de poder; se dedican a sembrar repulsión y antipatía, como varias veces lo han demostrado los congresistas de Podemos. Neutralizar esa influencia es tarea urgente para el MAS, por lo que eliminará las cabezas que sean necesarias, sin anestesia ni contemplaciones.

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