Delitos

  • Delincuentes en octubre negro

    Por el momento los líderes de la oposición política en Bolivia han optado por enfrentar a los vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), para obligarles a renunciar a sus cargos como ha determinado el Comité de Defensa de la Democracia. Uno de los líderes opositores les calificó de “delincuentes” (sic), porque están urdiendo arbitrariedades y cometiendo crímenes para ensuciar las elecciones de octubre y permitir la reelección de los candidatos inhabilitados del oficialismo. Mañana lunes, varios colectivos ciudadanos marcharán en la ciudad de La Paz protestando contra la mugre que cubre el rostro de estos personajes siniestros. Creo que la

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  • La izquierda y la banda de Jhas

    Ha provocado distracción la orden administrativa de traslado a una penitenciaria de alta seguridad del líder de la banda de Jhas (por Jhasmani T.), esa caterva de abogados que coaccionaban moral y violentamente a sus víctimas. Tengo mis dudas sobre la coincidencia de este evento con otros de carácter político que estaban haciendo mella en la popularidad del gobierno. En pocas horas se divulgaron imágenes de las torturas, aparecieron autoridades públicas ejecutando órdenes, detuvieron y persiguieron a los cómplices, destaparon unos consorcios malevos de jueces, abogados y policías implicados. Raro, todo raro, muy raro.

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  • ¿Estar libre o ser libre?

    Quiero matizar este domingo con algunos colores. Sin que le conste nada a la ciudadanía de este triste campanario, parece que el alcalde del casco verde ha recobrado su libertad y también sus atribuciones administrativas, después de que un tribunal de jueces azules revocara la detención domiciliaria a la que estaba sometido. Es que esta noticia, transmitida por la prensa amarilla muy volcada al sensacionalismo, ha reflejado una mueca muy deteriorada y desdibujada del alcalde en libertad. Me extrañó esta imagen, porque he visto a un hombre muy atormentado y triste, con un rostro muy diferente al que solía fingir

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  • Los encapuchados de la paz

    La ciudadanía boliviana en su conjunto ha entendido como una provocación el hecho de que varias personas hayan aparecido con pasamontañas en sus rostros. Se dio en la ciudad de Santa Cruz en medio de una marcha de comerciantes minoristas que manifestaban su apoyo a la reelección de Evo Morales. Estos encapuchados con actitudes absolutamente agresivas y portando palos han despertado las sospechas más trágicas sobre el advenimiento de enfrentamientos violentos entre los bolivianos. La policía se comprometió a investigar el hecho, pero como sabemos que esta institución se ha convertido en una comisaría política, no queda más que sospechar

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  • Ayer el 205, hoy el 174

    La universalidad tributaria al estar consagrada constitucional y legalmente no otorga excusa alguna para que determinado sector se excluya del deber de contribuir. No es novedad que este principio de la universalidad ha tenido una aplicación muy tibia y elástica durante los últimos 50 años; sabemos también que ha servido para que los gobernantes y sus opositores políticos concreten alianzas y negocien parcelas de poder con determinados sectores económicos.

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  • Los descuidistas de palacio

    Boteros, lanceros, descuidistas, cuenteros, guerreadores, tipidores, albertos, jaladores, documenteros, pildoritas, cumbreros y carreros. Estos son los denominativos que se utilizan vulgarmente para identificar a los delincuentes callejeros. Unos arrancan violentamente aretes de oro, otros venden efectos robados, hurtan sombreros, adormecen a sus víctimas para desfalcarles; pero los descuidistas y cuenteros son los que destacan para mentir, descuidar, someter a sus víctimas y encubrir en la huida a sus cómplices. Estos forajidos operan en bandas, mientras uno de los malhechores se encarga de distraer a la víctima con maniobras, los otros le extraen finamente los objetos de valor, las billeteras y

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